Voleibol femenino : Nuria Romero y Noelia Jorge, cuando el CV Emalsa Gran Canaria se convierte en familia.

                                                           

Fuente : CV Olímpico. 

  • Lo que comenzó como una forma de acompañar a sus hijas acabó convirtiéndose en casi dos décadas de entrega, compromiso y amor por el club.

Hay una parte del voleibol que no aparece en el marcador. No suma puntos ni levanta trofeos, pero hace posible que todo suceda. Está en los vestuarios, en las horas previas a un partido, en los viajes y en cada pequeño detalle que las jugadoras necesitan. Y ahí es donde están Nuria Romero y Noelia Jorge.

Nuria lleva cerca de 18 años vinculada al club. Noelia, alrededor de una década. Ambas llegaron a través de sus hijas y acabaron encontrando en el voleibol mucho más que un deporte.

“Yo empecé aquí sin saber nada de voleibol”, recuerda Nuria. Con el paso de los años fue aprendiendo y asumiendo responsabilidades hasta convertirse, junto a Noelia, en una de esas personas que hacen de todo para que nada falte.

Su trabajo es, muchas veces, invisible: preparar vestuarios, organizar material, montar la pista, atender a las jugadoras o solucionar cualquier imprevisto. Llegan incluso horas antes de los partidos para que todo esté perfecto. “Nosotras hacemos de todo”, resume Noelia.

Pero su verdadera aportación va mucho más allá de las tareas. Son cercanía, confianza y cuidado. Dos figuras femeninas que acompañan a las jugadoras dentro y fuera de la pista y que, después de tantos años, han terminado convirtiéndose también en parte de su familia.

Para Noelia, definir lo que significa el club es sencillo, aunque hacerlo sin emocionarse resulte más complicado: “El club para mí significa familia. Familia, compañerismo, amistad, lealtad”.

Nuria siente lo mismo. Después de casi dos décadas, el CV Emalsa Gran Canaria forma parte de su vida. “Las mejores experiencias de mi vida me las llevo con el Olímpico. Yo soy olímpiloca de corazón y lo voy a ser toda la vida”.

Y en medio de tantos años compartidos, partidos, viajes y momentos, hay algo que las une todavía más: su relación. Nuria y Noelia son compañeras, pero también amigas. De hecho Noelia reconoce: “Nuria para mí es mi hermana”.

Dos mujeres distintas que se complementan, que han vivido de todo juntas y que han aprendido a resolver cada problema a su manera. Dos nombres que quizá no aparecen en primera línea, pero que llevan años sosteniendo el club desde detrás.

Noelia lo define mejor que nadie: “No somos el alma. Yo creo que somos la parte de atrás”. Y quizá ese sea precisamente su valor. Porque hay personas que no necesitan estar en el centro para ser imprescindibles.

Nuria Romero y Noelia Jorge son parte de esa historia que no se ve, pero que se siente. Porque detrás de cada punto, de cada partido y de cada victoria, también están ellas. Las que llegan antes, se quedan después y hacen del CV Emalsa Gran Canaria algo mucho más grande que un club: una familia.

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